Usos de la radiación

Autor: Mario César Rangel Ramírez

Enlace: https: //www.iaea.org/sites/default/files/36104683640_es.pdf

Debido a su naturaleza o a la poca información extendida sobre el tema, el nombre “radiación” asusta nuestra mente. Creemos que ésta pone en peligro nuestra salud, nuestro modo de vida, nuestros hogares. De cierto modo, tenemos algo de razón al sospechar y desconfiar de los usos de los rayos X. Hay muchos casos documentados sobre los peligros de la materia. Uno de ellos es la anemia plástica sufrida por Marie Curie, quien pasó toda su vida expuesta a la radiación sin las medidas de seguridad necesarias (claro, en ese entonces, no se sabía nada sobre el tema). Otro es la explosión de la planta nuclear de Fukushima, accidente que causó la expansión de isótopos radioactivos en el Océano Pacífico. La lista de incidentes no es infinita, ni siquiera larga, pero si de vital importancia para entender los riesgos de la radioactividad. 

A pesar de las eventualidades, existen muchos beneficios para nuestras actividades diarias, ya que muchos sectores trabajan con la radiación. Hay tres en específico que quisiera nombrar: el industrial, el médico y el académico. Estas tres ramas aprovechan todas las cualidades de los rayos X para brindar un mejor modo de vida. 

El sector industrial emplea fuentes de radiación para el control de calidad de procesos. Los ejemplos más evidentes son la radiografía industrial y las sondas industriales. Ambos métodos sirven para comprobar el estado físico de los materiales de trabajo de las industrias de construcción y siderúrgicas. Para el radiografiado, el cobalto 60 y el iridio 192 son los nucleidos más manejados; para la sonda, lo son el estroncio 90, criptón 85, cesio 137, iridio 192, cobalto 60, americio 241 y berilio. 

En el sector médico, las fuentes de radiación se ocupan en la braquiterapia y la teleterapia. El primer método se refiere a la aplicación intersticial o intracavitaria de fuentes radiactivas colocadas directamente en tumores. Los compuestos más presentes son el cesio 137, cobalto 60 y el iridio 192. El segundo método, radioterapia que utiliza la radiación procedente de un generador situado a cierta distancia de la zona a irradiar, usa el cobalto 60 y el cesio 137. 

Por último, el sector académico utiliza una amplia gama de fuentes de radiación, pues, al dedicarse a la investigación, se necesita un gran abanico de posibilidades para comprobar teorías y realizar hipótesis. La mayoría de los campos de estudio disponen fuentes de actividad baja o de período de semidesintegración corto. 

Como ves, los usos de la radiación son muchos y no necesariamente peligrosos. De hecho, la mayoría de ellos ayudan a desarrollar negocios, a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas. Así que recuerda estas aplicaciones cuando escuches, leas o pienses sobre la radiación. 

Y tú ¿qué piensas de la radiación? Déjanos tus comentarios… 

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