Fuentes cósmicas: el origen de los rayos gamma

Autor: Mario César Rangel Ramírez

Enlaces: https://www.inaoep.mx/~rincon/egcat.html

https://www.quimica.es/enciclopedia/Rayos_gamma.html

Seguramente has escuchado algo acerca de los rayos gamma. Habrás oído en la escuela, trabajo, o en algún video perdido en YouTube sus características, sus usos, incluso los peligros que plantean; sin embargo, poco se ha dicho de sus orígenes. Y no me refiero a quien los descubrió, me refiero a las fuentes productoras de este tipo de radiación electromagnética.

Es perfectamente normal saber poco o nada de la procedencia de los rayos gamma, pues los investigadores científicos apenas vislumbran una parte ínfima de su naturaleza. Se conoce el método para producirlos con nuestras herramientas (se generan con la des-excitación de un nucleón de un nivel o estado excitado a otro de menor energía y en la desintegración de isótopos radiactivos), pero su gestación orgánica se nos presenta misteriosa. 

Mucha sorpresa causa descubrir que los rayos gamma pueden engendrarse en el espacio. Se conoce esta información debido a las capturas hechas por las múltiples observaciones de varios satélites y telescopios espaciales. En concreto, son dos los que han recopilado datos para el estudio de los rayos gamma: el satélite Europeo COS-B, cuyo período en activo comprende los años 1975 a 1982, y el EGRET (Energetic Gamma-Ray Experiment Telescope), activo desde 1992. 

Estos dos instrumentos captaron 296 muestras en total (271 el EGRET y 25 el COS-B). Éstas arrojaron pruebas suficientes para clasificar en cuatro rubros las fuentes celestes de los rayos gamma. En primer lugar se identificó a las galaxias normales (la nuestra y la Gran Nube de Magallanes), en segundo a los púlsares, en tercero a los cuásares y en cuarto a las fuentes no identificadas. 

Dentro de nuestra galaxia, las explosiones de supernovas aceleran las partículas subatómicas que, al atravesar gas y polvo cósmicos, generan los rayos gamma. Los púlsares se erigen como fuente productora porque sus poderosos campos magnéticos y su veloz rotación son elementos necesarios para convertirse en un acelerador de partículas capaz de modificar las subatómicas. Los cuásares engendran rayos gamma mediante hoyos negros, los cuales, al devorar materia, ocasionan una fuerte emisión de energía. 

Los retos de la ciencia actual plantean descubrir con mayor profundidad la producción de rayos gamma en los cuásares y, sobre todo, en las fuentes no identificadas, pues éstas conforman el mayor campo de investigación (170 de 271 muestras forman parte del enigma). Esperamos que los hallazgos sirvan para comprender mejor el universo en el que vivimos y para conocer nuevos usos para los rayos gamma. 

Y tú ¿qué opinas de las fuentes cósmicas de los rayos gammas? Déjanos tu comentario…

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