Brevísima semblanza de la ingeniería en México I

Autor: Mario César Rangel Ramírez

Enlaces: https://consultingjmj.wordpress.com/2016/10/14/grandes-hitos-de-la-historia-de-la-ingenieria-vi-teotihuacan/

https://www.ai.org.mx/sites/default/files/19.breve-historia-de-la-ingenieria-en-mexico.pdf

El presente de México es el resultado de todas las acciones pasadas que se superponen una sobre otra para constituir un ente de gran magnitud, amorfo, diverso e inabarcable. Los hechos históricos sorprenden a la imaginación de la sociedad por la incredulidad con que los recibimos. Nos parecen extrañas y lejanas las hazañas realizadas por esos héroes de mármol tallados en las páginas de los libros, en los nombres de las calles y en las estatuas exhibidas en las plazas de las ciudades. Más inusuales se nos muestran los artífices del avance tecnológico por la falta de difusión de sus proezas y por la dificultad que éstas plantean. Resulta difícil comprender cabalmente la importancia de la ciencia e ingeniería debido al acotado acceso a la información veraz y fundamentada. Además, el lenguaje de los escritos de divulgación impiden el entendimiento de los grandes sucesos de la labor científica. Por ello, te ofrecemos una breve historia de la ingeniería en nuestro país, una semblanza sencilla, práctica y amena que nos dará la oportunidad de adentrarnos en un mundo de posibilidades infinitas para el desarrollo de nuestra profesión.  

Es necesario mencionar que, debido a la interminable sucesión de acontecimientos, este paseo se hará por épocas. Cada artículo contemplará un periodo de tiempo acotado para que la exposición de los hechos no abrume ni aburra, pues ya suficientes libros de mil y un páginas se han compuesto en tonos solemnes, con ritmos acompasados y melodías anquilosadas. Por lo tanto, en esta ocasión revisaremos el desarrollo de nuestra disciplina en la era prehispánica. 

Las culturas mesoamericanas desarrollaron amplios conocimientos científicos utilizados en la construcción de sus ciudades. Múltiples ejemplos hallamos en las distintas regiones donde hubo asentamientos de sociedades precolombinas, como son los centros ceremoniales de El Tajín en Veracruz, de Chichén Itzá en Yucatán, de Monte Albán en Oaxaca, de Tula en Hidalgo, del Templo Mayor en la Ciudad de México, de Teotihuacán en el Estado de México, entre otros. De este último se ha recopilado mucha información debido a su importancia, tanto en el mundo precolombino como en la actualidad. 

Teotihuacán es uno de los principales vestigios del mundo prehispánico en México, pues sus ruinas permiten entender muchas aristas de la cultura mesoamericana. Una de esas aristas es la ingeniería. La pirámide del Sol es un ejemplo vivo del dominio de las técnicas de construcción más avanzadas para su edad. Las dimensiones del edificio (250 x 250 m. de base y 68 m. de altura) evidencian dicho conocimiento. 

Más allá de las grandes dimensiones, la estructura de la obra resulta prodigiosa. La pirámide se cimenta en un túnel, una “cueva ritual”, que soporta cinco cuerpos troncocónicos superpuestos y una estructura adosada de tres cuerpos. Todo esto conformado con bloques de adobe de 120 m3 (40 x 30 x 10 cm.). 

Otro portento de la ingeniería prehispánica se encuentra en el Valle de Tehuacán, sobre el arroyo Lencho Diego. La Presa Purrón es una presa hidrológica de tierra edificada por los pueblos popolocas, o “gente de la lluvia”. Con su longitud de 400 m., su anchura de 100 m., y su altura de 25 m., fue el mayor dique de América hasta el siglo XVIII. Debido a la complejidad de la obra, su levantamiento se dividió en cuatro etapas durante mil años. 

Como se puede observar, la historia de la ingeniería se remonta a épocas anteriores a la Conquista. Los antiguos mexicanos no sólo creían en dioses mitológicos, sacrificios y danzas, también dominaban el conocimiento de la ciencia, la técnica y el arte. Supieron aprovechar las ventajas que les brindaba el territorio, superaron la falta de herramientas y aprendieron a maximizar los recursos y el tiempo. Tal vez deberíamos voltear al pasado para contemplar aquellas proezas ingenieriles de nuestros antepasados, de los zapotecas, mixtecas, otomíes, mayas, totonacas, toltecas, teotihuacanos y aztecas. Deberíamos voltear y aprender que el desarrollo siempre ha estado en nuestra mente, en nuestros cuerpos, en nuestra sangre, en nuestras raíces.

Y tú ¿qué sabes sobre la ingeniería en la época prehispánica?

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